Archivo por meses: diciembre 2013

Hermanos Santana Cazorla - Rehabilitación de hoteles

La rehabilitación turística

Estoy convencido, al cien por cien, de que tenemos negocio turístico para rato, pero solo si somos capaces de reconocer nuestras debilidades y nuestras fortalezas; y entre las amenazas que nos afectan, me preocupa lo que hagamos con nuestra oferta alojativa.

La rehabilitación turística es una prioridad que exige un consenso político y empresarial sin más dilaciones. Estamos perdiendo oportunidades que solo pasan una vez, y cuando nos demos cuenta, ya habrán pasado. Si se da ese caso lo lamentaremos, porque veremos que nuestros competidores, sobre todo del Norte de África (Túnez y Egipto) o Turquía, habrán vuelto a la carga con precios tan bajos que nos dificultará la capacidad de reacción ante nuestros socios comerciales de Europa.

Creo, sinceramente, que la Ley de Renovación y Modernización Turística de Canarias ha sido un desacierto porque impide satisfacer al turista en sus nuevos hábitos, que ya no son ni mucho menos los de hace 15 años, cuando los turistas el Norte de Europa, por ejemplo, buscaban apartamentos o bungalows.

Ahora, los turistas reclaman hoteles de tres, cuatro o cinco estrellas que cubran el mayor número de servicios. En Gran Canaria, por ejemplo, tenemos buenos hoteles (y apartahoteles) que garantizan esas necesidades, pero son insuficientes. En cierta medida, ese déficit explica que Tenerife disponga de un millón más de turistas al año que Gran Canaria.

Pero si a eso unimos, además, la escasa competencia entre los receptores y la hegemonía del Derecho de Propiedad frente a las unidades de explotación, la situación se vuelve preocupante para los empresarios de Gran Canaria. Mi opinión firme al respecto es que deberían declararse muchas propiedades de interés general para revertir cuanto antes esta tendencia.

En Tenerife, la oferta de camas llega al 75%; en Gran Canaria apenas alcanza la mitad. Es una desventaja preocupante que debe equilibrarse, porque corremos el riesgo de pasarlo mal a medio y largo plazo.

Yo le pido al presidente del Gobierno regional que no experimente con gaseosa porque frenar la inversión es cercenar nuestro futuro, jugar con el pan de los canarios. Hay oportunidades que pasan una vez y nuestros competidores bajarán los precios de forma agresiva y, para entonces, los turistas habrán olvidado en un par de años los incidentes de este tiempo atrás con la primavera árabe.

No caben excusas para poner pegas a las reformas y a las nuevas construcciones. Las inversiones no pueden esperar a que se pronuncien los tribunales porque no hay nada peor para un empresario que le invada la sensación de inseguridad jurídica.

Santana Cazorla anfi beach

Hermanos Santana Cazorla: el origen del Grupo

Corría el año 1970 cuando dos hermanos, Manuel y Santiago Santana Cazorla, formaron una sociedad dedicada a la construcción en Gran Canaria. Poco podíamos saber entonces que Hermanos Santana Cazorla S.L. no era en sí misma la meta, si no el punto de partida de cuatro décadas de desarrollo en múltiples direcciones.

Lo cierto es que, ya desde sus inicios, el éxito estaba asegurado por la profesionalidad de sus técnicos y la calidad de sus construcciones. Hermanos Santana Cazorla dedicó grandes esfuerzos a impulsar varias líneas dentro de su sector: enlazó hábilmente sus competencias con la fuerza del turismo del archipiélago con la construcción de complejos turísticos; y también supo tomar la senda de la promoción inmobiliaria para afianzar su éxito y su utilidad en el sector de la construcción. Su construcción de viviendas asciende a la cifra de 2.000 hogares.

El paso definitivo sería en la trayectoria de los servicios públicos. Su compromiso con el crecimiento de Gran Canaria y del archipiélago en general derivó en la colaboración de sus proyectos en la sociedad canaria. Hermanos Santana Cazorla se ha volcado en instalaciones educativas – en un intento por elevar el nivel formativo de las jóvenes generaciones – y en la reforma de edificios para centros médicos, deportivos y hospitales. Una forma de que un amplio colectivo pudiera obtener un beneficio de la acción de la empresa.

La demanda se desbordó de tal modo que Hermanos Santana Cazorla desarrolló una compañía auxiliar, Petrecan, para cubrir las necesidades más específicas del sector de la construcción. La nueva sociedad se dedicó entonces a la edificación de obras civiles, y desde entonces consigue las concesiones de numerosas necesidades del sector público. Petrecan es la responsable de la pavimentación del Puerto de Arinaga, de asfaltar carreteras como la de Tejeda, y de la reforma de edificios históricos como el de la Catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria.

La construcción ha sido, por tanto, el origen y la “excusa” para la diversificación del actual Grupo Santana Cazorla; un auténtico foco, generador y potenciador, de la riqueza de las Islas Canarias. La que fuera una pequeña sociedad de hermanos nos hizo recapacitar acerca de la necesidad de orientar la actividad hacia sectores que aparentemente no se tocan, pero permanecen cohesionados con lógica bajo un mismo nombre. Hemos apostado por esa diversificación porque, como dijera Santiago Santana “es preferible no dejar todos los huevos en el mismo cesto”.

Santana Cazorla - Anfi Tauro Golf

Grupo Santana Cazorla: El objetivo es transformar canarias

En el Grupo Santana Cazorla trabajamos para crear riqueza y transformar Canarias y, en este periodo de reajustes, hay que sacar lo mejor de las experiencias, apostar por lo positivo, convertir el llanto en alegría y buscar el máximo provecho de las oportunidades que nos ofrece el mercado, donde Canarias mira al futuro con optimismo y esperanza.

 En una economía muy dependiente del turismo como la canaria, esas oportunidades deben transformarse en realidades, pero el exceso de intervencionismo desarma la ilusión y frena nuestra capacidad para invertir y sacar adelante proyectos que ayudarían a crear más empleo y a fortalecer el tejido empresarial de Canarias.

Desde que comenzamos en 1970, nos hemos convertido en una corporación destacada y próspera gracias al esfuerzo colectivo de la plantilla, los socios y los clientes. Llegar hasta aquí, 43 años después, me permite ver las cosas con la perspectiva del tiempo y la experiencia, dos valores que siempre me ayuda a tomar decisiones.

Nuestra fortaleza se ha labrado con esfuerzos, éxitos y algunos sinsabores. Y eso nos ha hecho fuertes y buscar la calidad en todo momento. Se trata de sólidos y consistentes cimientos que nos han permitido tolerar los efectos de la recesión económica mundial dentro del sector turístico y de la construcción.

El turismo ahora mismo va bien, pero podría ir mejor si se hacen los deberes. La Administración es muy lenta y hay mucha burocracia y eso ralentiza a los empresarios. Antes, durante la etapa de bonanza, se ganaba mucho dinero y por eso se molestaba a la Administración, pero si ahora que los empresarios saben que van a ganar poco, se acentúan las pegas, se paraliza la inversión y eso es malo para todos, para el empleo y para la Administración, que recauda menos.

Creo, sinceramente, que habría que vaciar el actual marco normativo para simplificar los procedimientos. La maraña burocrática actual desilusiona y lía hasta los empresarios de larga trayectoria. Si ,incluso, el que está acostumbrado a veces ya no sabe dónde está, imaginemos lo que soporta una persona joven que quiere crear una empresa nueva.

Hoy, el turismo viene a buscar cosas que sean razonablemente buenas, de calidad, sobre todo, hoteles y alojamientos de 4 y 5 estrellas. El turista de hoy reclama un sistema de organización de comidas y animación dentro del hotel, y hay que tener productos acordes a lo que la gente pide. La empresa que dispone de estas ofertas, tiene garantizada la continuidad. Los malos establecimientos, en cambio, deben cerrar o reorganizarse y hacerlo bien. Y aquí la Administración tiene su responsabilidad, prestando más atención a las infraestructuras y buscando soluciones, no pegas.

Las administraciones deben brindarse a ofertar sus servicios para agilizar la economía y que los empresarios, los empleados y los inversores vean garantías y seguridad jurídica y administrativa en todo momento. En una sociedad donde la Justicia es lenta, la Democracia flaquea o no existe.

Mogán

Grupo Santana Cazorla: trabajar para el futuro

Más de 30 años de experiencia y cerca de 3500 empleados trabajando día a día en mejorar el nivel
de vida en Gran Canaria. Éste es el mejor aval con el que cuenta Grupo Santana Cazorla, grupo
empresarial dedicado a los más diversos sectores con el fin de expandir una política corporativa
preocupada por los aspectos sociales del archipiélago.

Un pequeño negocio de Santiago Santana Cazorla, sirvió de germen
para el crecimiento de toda una familia empresarial de largo alcance. Saltando desde el área
inmobiliaria, la potencia, el afán y la ambición de Grupo Santana Cazorla se expandió con éxito
a campos tan diversos como el mantenimiento del paisaje urbano, la purificación de las aguas de
Gran Canaria, la producción de vino de calidad o la automoción con la venta en exclusiva de la
patente BMW en Gran Canaria.

Pero la que es sin duda su línea estrella es la combinación perfecta entre la hostelería de lujo y el
sector turismo
en la isla. Aplaudido y premiado durante décadas, su último galardón “Property
Awards”
– por Grupo Anfi – destaca su esfuerzo y dedicación al mundo de la hostelería de alto
nivel. Este reconocimiento al mejor complejo vacacional de Europa y África eleva su caché a la
categoría internacional.

El compromiso de Grupo Santana Cazorla con la sociedad en general y con Gran Canaria en
particular está presente en todos los ámbitos de su actividad: desde su afán por el mantenimiento
del patrimonio urbano y paisajístico grancanario al confort y la satisfacción de sus visitantes en su
estancia. Todo ello sin olvidar lo que somos y a qué nos debemos: nuestros trabajadores, nuestra
tierra y nuestra identidad.

Nuestro empeño es mejorar el nivel y el estilo de vida de nuestra comunidad con el compromiso de
mejora constante y crecimiento de nuestra línea. Creemos que la riqueza no se mide al peso, sino
en el bienestar de las personas que nos rodean: Grupo Santana Cazorla aprende del pasado para
trabajar hoy por el futuro.